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Ejercicios para mejorar la elasticidad

Ejercicios simples para relajar la espalda, la nuca y las piernas.


Los ejercicios de estiramiento nos ayudan a relajar nuestros músculos después de una sesión de entrenamiento. Pero ese es solo uno de sus múltiples beneficios. La elongación también:

  • Aumenta la flexibilidad de los músculos
  • Disminuye la cantidad de ácido láctico acumulados en ellos
  • Reduce la probabilidad de lesiones
  • Mejora la coordinación
  • Previene el endurecimiento muscular después del ejercicio

Por eso, para tener unos músculos tonificados y flexibles, que a su vez nos permitan conservar nuestra salud ósea, mantener un peso sano y cuidar nuestro sistema cardiovascular, es importante realizar ejercicios de elongación con frecuencia . A continuación, te contamos cómo podés realizarlos:

Para la espalda

Sentada en el suelo, con las piernas cruzadas y la espalda bien recta, levantá los brazos por encima de la cabeza. Entrelazá los dedos de las manos y girá las palmas hacia arriba subiendo las manos lo más alto posible. En la medida de lo posible, mantené los brazos bien estirados. Exhala profundamente y conservá la posición durante 20 segundos. Repetí el ejercicio 3 veces.

Para la nuca

Sentada sobre una silla, con la espalda bien recta, relajá los hombros. Dejá caer el mentón completamente sobre el pecho exhalando profundamente y luego inspirá profundamente sin subir los hombros. Si te resulta muy fácil, podés acentuar el estiramiento colocando las manos detrás de la cabeza y presionando despacio, sin forzar.

Para las piernas

Sentada sobre el borde de una silla, extendé la pierna derecha hacia delante, con la punta del pie apuntando hacia arriba. La pierna izquierda debe permanecer a 90 °, con el pie apoyado contra el suelo. Inclinate hacia delante para poder tocar la punta del pie levantado. Mantené la espalda bien recta y mira hacia adelante, sin bajar la cabeza. Debés sentir que se estira la parte trasera del muslo y la pantorrilla. Incorporate lentamente y cambiá de pierna.

Recordá que cualquier sesión de estiramientos debe empezar por una pequeña sesión de calentamiento. Por ejemplo, podés caminar, trotar o dar pequeños saltos en el lugar durante 3 o 5 minutos.

Con estos sencillos ejercicios, ayudás a que tus músculos se mantengan siempre listos para acompañarte en las actividades que desees realizar.